Por Laura Moheyer
El Chilcuague es una bebida que provoca en el paladar la magia, agudizando los sentidos de una forma inexplicable, una bebida sensitiva que trasciende por ser única y porta el nombre de la raíz que acompaña al destilado de agave azul, mismo que la convierte en una bebida 100 por ciento mexicana.

Su efecto despierta el sentido del gusto al potencializar los sabores creando una experiencia inmersiva con el maridaje de alimentos y mixología. Una bebida indispensable para catar alimentos y bebidas y disfrutar su sensación única que te da al probarlo. Perfecto para acompañar cocteles o tomarlo directo.

El origen de la bebida nace de El chilcuague, una planta endémica que se encuentra en determinadas áreas de la Sierra Gorda y la Sierra de Álvarez (Guanajuato y San Luis Potosí). Esta planta posee actividades biológicas de gran importancia debido a la presencia de una alcoholemia en sus raíces, a la cual se le atribuyen diversas propiedades curativas.
Entre las principales propiedades se encuentran su capacidad analgésica, antiinflamatoria, diurética, antimicótica, anti fúngica, anti convulsionante, antiarrugas, anti infecciosa y no genotóxica que han sido objeto de estudio y han mostrado efectos beneficiosos en diversos aspectos de la salud humana. Pero su primer y más destacado atributo es su capacidad para abrir las papilas gustativas.
Al consumir Chilcuague, se potencia la percepción de sabores es por eso que se considera un elemento esencial en la cata de alimentos y bebidas, ya que contribuye a realzar la experiencia sensorial y permite una apreciación más profunda de los sabores.

Chilcuague más que una bebida es una expresión de conciencia. Su creación está inspirada en una receta ancestral, la cual convoca a tener una experiencia sensorial única. Desde hace varios meses se encuentra en lanzamiento al mercado nacional y en proceso de internacionalización que trasciende como un mensaje de vivir plenamente en cada momento. Al momento de probarlo provoca una sensación en la boca de adormecimiento y hormigueo instantáneo y estimula el sentido del gusto. Es perfecto elemento para el maridaje, mixología y gastronomía.
El destilado de Chilcuague: Es 100 por ciento de Agave azul -Tequilana weber. Cuenta con una maceración tradicional Heliopsis Longipes y contiene 35 por ciento de alcohol. Su aroma cítrico, agave crudo y hierbas, su color es dorado, pajizo suave. Es de sabor dulce y suave. Retrogusto Mágico. La botella de Chilcuague es hecha artesanalmente con vidrio reciclado y cuenta con presentaciones de 750ml & amp; 200ml.

Disfrutar de una bebida como el Chilcuague es tener una experiencia inmersiva que fluirá en el paladar, degustándolo solo o con tu platillo preferido.
