Brown-Forman Impulsa la Historia Detrás del Primer Reposado del Mundo

  • Desde Jalisco, Casa Herradura combina el legado de haber creado el Primer Tequila Reposado comercial del mundo con la evolución de una operación que conserva procesos distintivos en su elaboración

Para Brown-Forman, construir un portafolio de marcas premium implica preservar aquello que las hace únicas y, al mismo tiempo, impulsar su evolución. Casa Herradura refleja esta filosofía a través de un legado de más de 155 años que ha sabido mantenerse vigente a partir de la calidad, el conocimiento en la elaboración del tequila y la búsqueda constante de nuevas formas de fortalecer la categoría.

Fundada en 1870 en Amatitlán, Jalisco, Casa Herradura es una de las casas tequileras más antiguas de la industria. En 1974, marcó un hito en la evolución de la categoría con la creación del primer Tequila Reposado comercial del mundo, marcando un antes y un después para la categoría y sumando una nueva expresión a la forma de consumirlo.

La relevancia de Casa Herradura también está ligada al papel que México ocupa para Brown-Forman. El país se mantiene como uno de los mercados más importantes para la compañía y es sede de la producción de marcas emblemáticas de su portafolio que, desde Jalisco, llegan a consumidores alrededor del mundo.

El valor de preservar lo artesanal

Desde su incorporación al portafolio de Brown-Forman en 2007, Casa Herradura ha conservado los elementos que distinguen su elaboración. Al mismo tiempo, Brown-Forman ha impulsado nuevas capacidades y prácticas orientadas a fortalecer su operación y hacer un uso más eficiente de los recursos.

Todo comienza con el Agave tequilana Weber variedad azul, cultivado y cosechado a mano únicamente cuando alcanza su punto óptimo de maduración. Posteriormente, tras una cocción lenta en hornos tradicionales de mampostería, Casa Herradura da paso a uno de los procesos que la distingue dentro de la categoría: una fermentación 100% natural.

El propio entorno de Casa Herradura forma parte de esta elaboración, ya que más de 15 especies de árboles frutales y cítricos que crecen en Casa Herradura favorecen de manera natural las diferentes cepas de levadura que contribuyen al perfil de sabor único de Tequila Herradura. Durante tres días, la levadura y el mosto fermentan lentamente antes de dar paso a la destilación, respetando un proceso que ha permanecido inalterado por generaciones.

La permanencia de estas prácticas convive con la incorporación de nuevas capacidades y tecnologías en otras áreas de la operación, manteniendo los elementos que aportan calidad y diferenciación al tequila, mientras adapta su producción a los retos actuales.

Evolucionar también significa transformar la operación

Preservar el legado del tequila también significa proteger el entorno que hace posible su elaboración. Casa Herradura ha desarrollado iniciativas enfocadas en el tratamiento y reutilización del agua, la generación de energía mediante biogás a partir de residuos del agave y la transformación de residuos orgánicos en composta, incorporando criterios ambientales a su operación.

Estos avances también han recibido reconocimiento externo, ya que es la única productora de tequila en recibir el Premio a la Excelencia Ambiental otorgado por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA).

Desde Amatitán, Jalisco, Casa Herradura conecta más de 155 años de conocimiento tequilero con el presente de uno de los mercados más relevantes para Brown-Forman a nivel global. Una historia que continúa escribiéndose desde México, conservando el origen y los procesos que han definido su calidad mientras su operación avanza hacia el futuro.

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